Del ‘Brexit’ a Trump, pasando por Fidel: la tormenta perfecta en el mercado inmobiliario internacional

Hay veces en las que las cosas suceden, así sin más, y tienen un impacto mundial cambiando el escenario de juego de la noche a la mañana. El analista estadounidense Nassim Taleb bautizó estos sucesos como ‘Cisnes negros’, y este año que termina hemos vivido hasta tres eventos que han tenido un impacto directo en el devenir del mercado inmobiliario internacional: el ‘Brexit’, la victoria de Donald Trump en las elecciones de EEUU y la muerte de Fidel Castro.

Antes del pasado 23 de junio nadie se imaginaba que los británicos votasen en contra de permanecer en la Unión Europea, pero sucedió. La hipotética salida de Reino Unido de laUE –está por ver si finalmente se produce– ha provocado una ralentización del mercado inmobiliario en las islas, pero sobre todo en la ‘city’ de Londres, que ve peligrar su estatus de refugio internacional para inversores.

Tampoco se esperaba que Donald Trump venciese en las Elecciones Presidenciales de EEUU, pero logró superar ampliamente a su rival, la demócrata Hillary Clinton. En enero, Trump pasará de ser un exitoso magnate inmobiliario a convertirse en el CEO de la primera potencia mundial.

Y es que, como ha advertido, gobernará el país como si de una empresa se tratase. “Ha llegado la hora de que Estados Unidos se gobierne como un negocio”, ha asegurado. Está por ver cuál será el impacto de sus políticas, aunque a los mercados mundiales no les sentó nada bien su elección.

El tercer gran evento político-económico de 2016 fue el fallecimiento de Fidel Castro. No por esperado (desde hace años) dejo de tener un enorme impacto internacional. La muerte de Castro supone el fin de una época para Cuba. Se espera que en ausencia del líder revolucionario su economía se abra progresivamente, disparando las oportunidades de negocio en la isla, también en el sector inmobiliario. De hecho, tras conocerse la noticia, se disparó más de un 60% el número de propiedades a la venta en el país.

El sector inmobiliario en jaque por el ‘Brexit’

El primer impacto de los resultados de la consulta sobre la permanencia de Reino Unido en la UE provocó que las principales inmobiliarias británicas se despeñasen en bolsa. Además, algunos de los mayores fondos ligados al ladrillo quedaron bloqueados, al más puro estilo corralito. Y los analistas alertaron de que, de completarse el ‘Brexit’, se podrían registrar bajadas de precios de hasta el 20% en los próximos dos años por la depreciación de la libra esterlina.

La pérdida de valor de la moneda británica afectará también a los cerca de 200.000 de británicos gastan sus pensiones y ahorros en alquilar pisos o comprar viviendas en España, sobre todo en la Costa del Sol. Ahora todo les resulta más caro.

Y eso, para el sector, no es una broma: los ciudadanos de Reino Unido son precisamente quienes llevan años liderando el ranking de compradores internacionales en nuestro país. Según el Colegio de registradores, una de cada cinco operaciones que se firman en nuestro país la cierran los británicos.

Sin embargo, no todo son malas noticias para ellos. Todos aquellos que ya tengan vivienda en España, son un poco más ricos. Su casa hoy vale más en términos de libras que antes de la votación. Si la tienen alquilada, recibirán más libras por los mismos euros. Y la rentabilidad seguirá subiendo si la libra se sigue devaluando.

¿Qué nos deparará Trump en la Casa Blanca?

Esa es la pregunta del millón. Nadie sabe la respuesta a ciencia cierta, probablemente ni siquiera el propio Donald Trump tenga idea de qué escenario se encontrará. Si bien parece que la economía estadounidense y el mercado inmobiliario del país están en un momento expansivo, con notables incrementos tanto en viviendas iniciadas como en los precios, la suerte del sector puede cambiar radicalmente según las medidas que tome el presidente electo cuando llegue a la Casa Blanca.

Una de sus medidas estrella es la deportación masiva de millones de inmigrantes sin papeles. Esta medida acabaría de un plumazo con el 15% de la mano de obra del sector de la construcción en EEUU y podría en jaque un importante número de proyectos. De hecho, la recuperación del sector inmobiliario ya empieza a generar dudas entre los expertos y eso que Trump todavía no ha sido investido.

La Cuba post Fidel dispara su atractivo

Los cubanos creen que la muerte de Fidel Castro aumentará aún más el interés de los inversores extranjeros y de los cubanos exiliados por comprar una vivienda en el país caribeño. Al menos eso es lo que parece revelar el inusual incremento de anuncios inmobiliarios publicados desde que se conoció el fallecimiento de Castro, que aumentó en un 61% en el fin de semana posterior a la publicación de la noticia.

Ahora está por ver cómo actuará su hermano, Raúl Castro, que ya en 2011 inició una cierta apertura del mercado inmobiliario. Tras casi 50 años de prohibición, a los cubanos se les permitió comprar y vender viviendas, aunque las operaciones entre cubanos residentes prácticamente no existen. La realidad es que la inmensa mayoría de las operaciones las realizan inversores extranjeros a través de testaferros locales.

Entonces, ¿quién compra estas viviendas? “Detrás de todo negocio inmobiliario hay un extranjero o familiar en el exterior comprando bajo el nombre legal de un cubano.

De hecho, y aunque la mayoría de estas viviendas se sitúan por debajo de los 30.000 pesos cubanos –el precio es el mismo en dólares, debido a la equivalencia entre ambas monedas–, con un salario medio de 19 dólares al mes, un cubano medio tendría que trabajar 3.157 meses o 263 años para poder pagarla, lo que la convierte en prohibitiva.

Un artículo de: idealista/news

Raul Alfonso Sosa Villanueva