La ‘riqueza inmobiliaria’ de los inversores españoles reduce el potencial de crecimiento de la economía

Cuanto más invierten los españoles en vivienda y activos inmobiliarios, más disminuye el potencial de crecimiento de la economía del país y más suben los desequilibrios financieros.

Son algunas de las conclusiones del estudio presentado este lunes por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sobre las decisiones de ahorro e inversión de los hogares españoles desde 1999. A la luz del estudio, el comportamiento financiero de las familias del país viene marcado por la baja tasa de ahorro y el elevado endeudamiento, y ambos factores están a su vez relacionado con el elevado índice de inversión inmobiliaria que registra nuestro país: los españoles invierten sus ahorros y se endeudan para comprar vivienda en lugar de optar por otros activos financieros como la renta variable, los seguros o los fondos de pensiones, entre otros.

La rentabilidad del sector inmobiliario frente al resto es el principal determinante, pero no el único. Influyen también el favorable tratamiento fiscal que la compra de vivienda ha tenido durante años, la mayor facilidad de acceso al crédito tras la llegada del euro o los componentes culturales.

En el corto plazo, esa “riqueza inmobiliaria” conlleva efectos positivos puesto que impulsa el consumo interno y las actividades relacionadas con la construcción y la vivienda. Sin embargo, en el medio y largo plazo, el impacto se torna negativo ya que disminuye la productividad de la economía y por tanto, se frena la evolución del PIB. “La productividad de la economía resulta afectada, pero aún no hemos cuantificado hasta qué punto“, aseguran fuentes del supervisor.

Zadi Silva